II. Ética profesional

Ética profesional

El ejercicio profesional significa, en términos generales, establecer relaciones de tipo interpersonal; sus principios básicos son: Beneficencia, autonomía y equidad. Siendo que el ejercicio correcto y ético de las profesiones beneficia a la sociedad y al propio profesionista, la capacitación que se requiere para ejercer un trabajo está siempre orientada a un mejor rendimiento dentro de las actividades especializadas (Franca,1997).

Todas las profesiones implican una ética, puesto que siempre se relacionan de manera directa o indirecta con los seres humanos (Cañas, 2003). La ética de cada profesión depende de los deberes o la "deontología" (el estudio o la ciencia de lo debido) que cada profesional aplique a los casos concretos que se le puedan presentar en el ámbito personal o social.