Con frecuencia nos resulta difícil emprender una actividad
cuyo significado y características no conocemos a fondo. Mucho menos si
es una actividad como la planeación que, como lo mencionan Bateman y Snell
(2003), es una acción determinada, dirigida y controlada que se nutre de
los conocimientos y experiencias tanto del que planea como de los demás
empleados, planes y experiencias de la organización. En esta realidad,
la planeación se puede entender, por ejemplo, como el proceso sistemático
y consciente de toma de decisiones acerca de las metas y actividades que un individuo,
grupo, unidad u organización pretenden alcanzar y desarrollar. |  |