I. El Estado

Papel del Estado

El Estado representa, dirige y regula la vida de la sociedad; así mismo, se encarga de garantizar la satisfacción de sus necesidades públicas y de facilitar y vigilar el adecuado suministro de los bienes privados y públicos.

Es así como el Gobierno, en todos sus niveles, debe velar por el bienestar social, considerando como principio fundamental la defensa de la persona humana y el respeto a su dignidad. Esto implica que la eficacia de las acciones del Gobierno deben evaluarse, fundamentalmente, en función de su "impacto" en el bienestar de la sociedad.

El Estado posee ciertas obligaciones esenciales que son indelegables, es decir, que no puede recurrir a terceros para su cumplimiento, ya que conforman su soberanía. El Estado no puede delegar cuestiones como: la justicia, la seguridad y la administración de la Hacienda Pública.

El Estado tiene también obligaciones no esenciales, es decir, tiene la obligación de prestarlas pero estas pueden ser delegadas a terceros; un ejemplo sería la salud y la educación.

Lo complejo del papel del Estado requiere que se establezca una división de "poderes": el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

Poder Ejecutivo
Este poder tiene a su cargo la función política del Estado y sus actividades administrativas.

Poder Legislativo
Su función es ocuparse del dictado de las leyes, que son normas jurídicas de alcance general, de cumplimiento obligatorio y dirigidas a un número indeterminado o determinable de personas.

Poder Judicial
Su función es la aplicación de la ley a casos concretos, cuando existe un conflicto de intereses.



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